lunes, 5 de mayo de 2008

Las reglas del juego

 La jugadora de cartas


La jugadora recibió su montoncito de naipes. Los tomó en la mano y los fue examinando uno a uno cuidadosamente.

No había ahí ningún as ni tampoco ninguna otra carta de valor. Ni tan siquiera se podía conjugar una combinación de importancia alguna. Descartes puros. 

Absolutamente nada.

Realizó su apuesta.

Depositó únicamente una de las cartas sobre el tapete. Invitó a la suerte a cambiar su jugada y ésta le correspondió despectiva devolviéndole una nueva carta anodina.

Satisfecha, se deleitó en la observación del tesoro que tenía ahora entre las manos. De la magnífica combinación que había sido capaz de arrebatarle al azar.

Debía saborear aquel momento ya que sabía que no duraría mucho.

El mano realizó una apuesta.

Ella no fue.

Hubiera perdido seguro, aunque se sentía ganadora. Cualquier otro jugador jamás lo hubiera entendido, pero ella estaba jugando a otro juego.

Para ella las cartas importantes eran otras, las bazas se combinaban de otra forma. Y acababa de conseguir una mano maestra.

Si los demás jugadores atrapados por sus mezquinas reglas del juego hubieran conocido lo que pasaba por su mente la hubieran considerado un tanto loca, o tal vez un bicho raro.

No sabían lo que se estaban perdiendo.

                                                                                                            © Tale

domingo, 6 de enero de 2008

ReYoFuMa (LeSuJoMa)

LOS AVANCES DE LA TELEFONIA MOVIL



 

  • Vaya móvil más chulo!

  • Sí, me lo han traído los reyes.

  • ¿Y qué cosas tiene?

  • No sé. No me lo he mirado muy bien. Trae la función Live Agenda. No sé muy bien lo que es, pero parece fácil. Mira, si le doy aquí sale Menú. Luego Live Agenda, selecciono y aparecen todos mis contactos. ¡Buff esto está lleno de gente de la que hace años que perdí la pista!. Por ejemplo, Laura. Ahora mantengo pulsado encima de Laura y aparece Suprimir. Digo que sí y me dice Seguro que quiere suprimir a Laura definitivamente?. ¿Ves? ¡Es fácil!

  • No sé por qué lo han de llamar Live Agenda, si es igual que todos.

  • Ahora digo que sí y ya está…. Jo, ¡pero si al menos ha tardado diez segundos en borrarla! 

Lejos de allí, al fondo del atiborrado ascensor del centro comercial, el único que se dio cuenta de que salía una persona menos de las que habían entrado fue el ordenador que controlaba su funcionamiento. En algún momento de esos diez segundos el peso total de la cabina había disminuido perdiendo exactamente los kilos que pesaba Laura. Pero eso a él no le importó. Su único interés estaba en controlar que no se superara el peso máximo permitido.

  • ¡Bufff!. Esto es un rollo. Tengo que limpiar muchos contactos de esta agenda, y si tarda tanto con cada uno no voy a terminar nunca. Así es que mejor le doy a esta otra función del menú. Ya está. ¿Qué si estoy seguro de querer suprimir a todos mis contactos?. ¡Pues claro que sí!

                                                                                                                                                                                                                         © Tale

martes, 4 de diciembre de 2007

100

 LA ASESINA DE PASION


 


Parecía que aquella tarde todo se conjugaba para salir bien. Había decidido sorprenderla. 

De forma imposible encontró un lugar para aparcar en el sitio preciso. 
Esperó dentro del vehículo. Le tocaba turno y por lo tanto saldría bastante tarde. 
Al fin la vio bajar las escaleras rodeada de un grupo de compañeros de trabajo.

Su cabello en cascada sobre su elegante traje chaqueta seducía desde la distancia. Su sonrisa. La belleza serena de sus treinta y pocos años combinados con la vitalidad de su juventud. Como si fuera incapaz de albergar defectos. Y desde luego para él lo era.

Se sabía envidiado y estaba orgulloso por ello. Seguía tan enamorado como el día en que la vio por primera vez.


– ¿Pero qué haces aquí?.

– No sé. Quería darte una sorpresa….


La cena en el pequeño restaurante fue perfecta. Como si un ejército de tramoyistas cuidara entre bambalinas para que nada fallase. Que los platos fueran magníficos. El servicio atento. El vino perfecto. La luz de las velas arrancando destellos de su mirada.


Cuando llegaron a casa él propuso que se quedaran a ver qué película ponían por la tele. Era una frase privada de sus primeros tiempos cuyo significado únicamente conocían ellos, y que nunca había tenido nada que ver con película alguna.

Mientras ella estaba arriba, él permaneció en el salón matando el tiempo. Se sirvió una copa. Puso música. Arrancó el ordenador para consultar los correos. Hacía mucho tiempo que había renunciado a entender qué hacía su mujer durante tanto tiempo en el baño. Simplemente lo aceptaba.

Finalmente ella bajó por la escalera. Llevaba puesto su pijama verde intenso con el enorme piolín estampado en el pecho. En los pies calzaba aquellas horrorosas zapatillas que imitaban dos pequeños osos panda.

Fue como pinchar un enorme globo. En cuestión de un milisegundo perdió todo el impulso, aterrizó y se descubrió de nuevo en el mundo real.

Cariño, me quedo todavía un rato en el ordenador que tengo que terminar un trabajo.

                                                                                                                                   © Tale


martes, 13 de marzo de 2007

LOS LIMITES DE LA INVENTIVA

 GUERRAS RITUALES DE EXTERMINIO 


 

«Los habitantes del Sistema Estelar N’z siempre han puesto la razón y la lógica por encima de cualquier otra consideración. Tanto es así que su idioma no incluye ninguna palabra para describir emoción alguna. Incapaces de sentir ni el odio ni la ira, ni la frustración ni la venganza ni siquiera tampoco el amor, el interés o el altruismo, son seres difíciles de comprender para un humano. Todos los conflictos de intereses entre los N’Zianos siempre se han resuelto de una forma razonable y sensata. Apelando a la lógica y la ecuanimidad para buscar el mejor acuerdo tanto para las partes como para el conjunto de su sociedad.

El mayor interés de los N’Zianos ha sido siempre conseguir ampliar el alcance de su saber. La investigación y el descubrimiento han sido desde el inicio de su civilización la auténtica inspiración y motor de todas sus acciones.

Cuando consiguieron el dominio de la tecnología suficiente para abandonar su planeta natal N’Kur,  descubrieron otras civilizaciones menores habitando los planetas periféricos del sistema N’Z.

Los N’Zianos observaron un fenómeno que jamás habían imaginado y que quedaba totalmente fuera del alcance de su comprensión: Aquellos seres primitivos se mataban entre ellos. Dirimían sus conflictos, no utilizando el razonamiento y la lógica sino a base de guerras donde las únicas razones que valían eran las del más fuerte, del más despiadado  para imponerse a los demás por el brutal argumento de la violencia. Prevalecía siempre la opinión del más fuerte, del más cruel o del que más suerte había tenido sobre la sabiduría, la prudencia o el conocimiento de los demás.

Y sin embargo, descubrieron algo sorprendente: Gracias a sus guerras aquellos seres primitivos estaban consiguiendo avanzar en el dominio del saber a una velocidad mucho más elevada de lo que ellos habían conseguido jamás. Las metas que a ellos les había llevado milenios de investigación, de especulación introspectiva y pruebas, aquellos seres bárbaros, espoleados por su ansia de dominio y supervivencia, las alcanzaban en cuestión de pocas generaciones.

Así es que, guiados por su obsesión suprema por el conocimiento de las ciencias, la cultura y el saber universales, decidieron adoptar aquella extraña práctica como eje motor de su desarrollo y comenzaron a practicar las Guerras Rituales de Exterminio del Sistema Estelar N’Z. 

Aproximadamente una vez cada generación se decretaba una Guerra Ritual. Dado que en su mentalidad era imposible encontrar ningún  motivo que justificase un enfrentamiento armado, adoptaron la sabia decisión de dejar la elección de los contendientes al azar. Como si se tratase de un acontecimiento deportivo, un sorteo solemne decidía cuales eran los territorios que debían enfrentarse. Además y guiados por su obsesión de acelerar al máximo el progreso del conocimiento decidieron proporcionar a los bandos en conflicto la mayor motivación posible para ganar. El objetivo de cada bando era conseguir un genocidio completo. El propósito de aniquilar absolutamente al adversario debía bastar para que cada uno exprimiese al máximo sus recursos e inventiva. Todo al servicio de su sagrado objetivo supremo.

Durante cientos de generaciones, las Guerras Rituales de Exterminio cumplieron su propósito. Avivado por la perspectiva de su propia aniquilación, cada bando fue adentrándose con rapidez en la penumbra de lo desconocido. Cortocircuitando complicados laberintos del saber. Alumbrando aquí y allá una nueva ley de la Física, una nueva aplicación de un principio teórico, un desarrollo de ingeniería. Eso dio  a la civilización N’Ziana el impulso definitivo que la llevó al esplendor de su edad de oro.

Y sin embargo, algo nuevo estaba pasando. En lugar de unos pocos años N’Z estándar, la última Guerra Ritual de Exterminio ya hacía varias generaciones que duraba. Enrocados en los planetas exteriores y en el cinturón de asteroides, ninguno de los bandos era capaz de doblegar al contrario. Lo más preocupante era que tampoco habían conseguido absolutamente ningún avance científico. Absolutamente nada. Todas las armas, sistemas de defensa, inventos y aplicaciones científicas databan del anterior conflicto. Nada.

En realidad, los N’Zianos habían hecho el mayor descubrimiento de su historia. Pero eran incapaces de darse cuenta.»


Extraido de: Civilizaciones alrededor de Fomalhaut. N’Z Leyedas y Hechos. Biblioteca Pública Aldebarana.

                                                                                                        © Tale

miércoles, 28 de febrero de 2007

Mas allá

 EL VENDEDOR DE VIDA ETERNA 


Se diría que habían puesto aquello en la sección de anuncios económicos como una trampa para atrapar a una presa. Y en efecto, al llegar allí me fue totalmente imposible despegar la vista de aquel recuadro: Eternal live seller

Jamás en la vida había visto algo ni remotamente parecido. Me precipité al teléfono y marqué con ansiedad el número. Al cabo de unas pocas llamadas descolgaron el teléfono. La persona que me atendió parecía habituada al desconcierto y la curiosidad de sus interlocutores, por lo que me convenció con facilidad de que lo ideal sería concertar una entrevista para esa misma tarde en lugar de tratar mis cuestiones por teléfono.

Así es que aquí me encuentro en la sala de espera de unas oficinas que claramente han conocido tiempos mejores, aguardando que el vendedor de vida eterna acabe con unos clientes.

Mientras espero he cogido uno de los folletos que hay en la estantería. Uno titulado:

CATALOGO MONOTEISMO – GRANDES PROGRAMAS

Ojeándolo he encontrado lo siguiente:


Para amantes de lo auténtico, de lo tradicional. Más de 4.000 años de historia!

Forme parte del pueblo elegido y cuente con la ayuda personal del mismísimo Yahvé. Mares que se abren. Plagas que descienden sobre sus enemigos.

Una sola hora en el paraíso del Holam Habá vale más que toda una vida en este mundo. ¿Está usted dispuesto a perdérselo?

Completísimos y diversos rituales. También disponible folleto explicativo en forma de Tablas de la Ley.

Extensa red mundial en conexiones con los centros de poder para velar por sus intereses.




2.100 millones de clientes! No se pierda la religión de mayor audiencia!

Alcance la vida eterna y disfrute para siempre de la contemplación del Padre en el mismísimo cielo.

Sin alimentos prohibidos de ningún tipo. Coma todo y cuando desee con absoluta tranquilidad de espíritu.

Ofrecemos múltiples acabados (Evangelistas, Ortodoxos, Católicos, Adventistas, etc..) donde seguro encontrará la opción que mejor se adapte a sus necesidades.

Conozca nuestro programa especial :


Extensísima red de sucursales en todos los puntos del globo. Siempre estaremos cerca de usted.

Representante directo de Dios en la tierra avalado por su completa infalibilidad. Nunca se ha equivocado en cuestiones de doctrina!.

Disfrute del placer de la resurrección de su propio cuerpo, por imposible que esto le parezca!

Cometa cuantos pecados quiera en esta vida. Siempre le serán perdonados si se arrepiente sinceramente antes de su muerte.

Apúntese a nuestro programa de fidelización participando en las misas de los primeros viernes, con lo que conseguirá importantes ventajas en forma de indulgencias.

Gane su vida eterna y disfrute para siempre de la contemplación del ser supremo. 

Disponemos asimismo de un programa especial de actividades terrenales a través de nuestra franquicia Opus Dei.

La más moderna de las grandes religiones monoteístas!

Disfrute eternamente de un paraíso de sensualidad y lujuria entre jardines y viñedos atendido por jóvenes vírgenes de grandes pechos.

Doctrina clara con pocos preceptos y fáciles de cumplir.

Aproveche para visitar lugares donde de ninguna otra manera se le permitiría entrar.

Condiciones especiales para hombres.  Poligamia incluida hasta un máximo de cuatro esposas.

Para programas más reducidos disponemos de una amplia variedad de sectas.


Mientras sigo esperando a que el vendedor pueda atenderme, le estoy dando vueltas a las ofertas. Claro que esto de los jardines y los viñedos entre jóvenes de grandes pechos me da que pensar….


                                                                                                                                    © Tale

sábado, 17 de febrero de 2007

Cumpleaños

 EL BUEN PADRE DE FAMILIA 


El buen padre de familia siempre que llegaba a casa llamaba con tres largos toques del timbre. Le encantaba el alboroto que esta acción desataba en los dos pequeños corriendo hacia la puerta para saludarle.

Sin embargo aquel día abrió la puerta sigilosamente y entró a hurtadillas. Como si fuera un ladrón. Una vez abierta la puerta depositó en el recibidor el enorme paquete envuelto en papel de embalar y subió al desván sin hacer ruido donde lo dejó.

Seguidamente deshizo su camino de nuevo hasta el exterior de la casa, cerró la puerta y ahora sí, pulsó tres veces vigorosamente el timbre esperando con una sonrisa el recibimiento de su familia.

Cuando la puerta se abrió, allí estaban los tres esperándole. Los dos pequeños se lanzaron a la carrera a ver quien se abrazaba antes a sus piernas. Se adelantó y besó a su esposa para después coger en brazos al pequeño. Ese día el gesto no provocó las protestas de la hermana. Era el cumpleaños del pequeño de la casa, y por lo tanto el privilegio estaba justificado.

Aún a pesar de los tiempos difíciles que estaban viviendo, habían acondicionado la casa para ese día especial. Ella había pasado la mañana encerando las maderas y puliendo los metales. Había puesto velas nuevas en los candelabros en previsión de los habituales cortes de energía, y unas flores del prado cercano conseguían confirmar en la estancia que aquel era un día especial.

Antes de cenar pasó un tiempo con la mayor ayudándole con los estudios. Tenía que hacer muchos ejercicios de números primos y las matemáticas nunca habían sido su fuerte. El buen padre de familia, con su inmensa paciencia escuchó sus quejas y la apoyó y orientó hasta conseguir hacerle ver que aquel abismo infranqueable no era más que en una meta a su alcance.

Aún tuvo tiempo para jugar con el pequeño antes de la cena. Como siempre le pidió que jugaran a indios y vaqueros, para terminar haciendo él de caballo y el pequeño de jinete. Desde siempre aquel niño había sentido una fascinación inmensa por los caballos.

Finalmente se sentaron todos en la mesa. El buen padre de familia recitó la plegaria de gracias. Seguidamente dieron cuenta de aquella cena especial. En lugar de las patatas de todos los días hoy tenían auténtico pan de centeno con mantequilla, col agria con tocino y salchichas acompañado de remolacha, puré de castañas y mermelada de frutos del bosque.

A la hora del postre, la madre trajo el pastel de cumpleaños que había elaborado. Una estupenda tarta de chocolate que ella misma había preparado rematada por seis pequeñas velas. El buen padre de familia había subido sigilosamente al desván y bajado el gran bulto envuelto en papel de embalaje. A pesar de la escasez de la época y gracias a su puesto como jefe de admisión le debían algunos favores y había conseguido de uno de los encargados del taller que le fabricasen un magnífico caballo de cartón. Era un precioso caballo de un metro de altura, brillante, casi se diría que real. El niño presa de una gran excitación subió al caballo y pasó todo el resto de la velada recorriendo la casa en él. Fue la fatiga y no el convencimiento quien consiguió al fin descabalgarle para ir a la cama.

Cuando se hizo oscuro llevaron los niños a la cama y él y su esposa quedaron un rato en el salón escuchando las noticias por la radio. Al cabo de un rato subieron a la habitación. Antes de dormir él le hizo el amor con suavidad. Más como una expresión del amor que sentía por ella que por el acto del sexo en sí mismo.

A la mañana siguiente se despertó temprano como todos los días. Se duchó, tomó su desayuno y se vistió.

El buen padre de familia antes de marchar subió a la habitación, se ajustó la guerrera negra con la esvástica en el brazalete. Cogió su pistola Luger y la gorra de oficial, besó a su esposa y le dijo:

Cariño, no me esperes despierta que llegaré tarde. Hoy nos envían dos trenes completos desde Rusia.

                                                                                                    © Tale

jueves, 1 de febrero de 2007

Relato absurdo, pero corto

 LA MEMORIA




El conductor del colectivo entre Articuliám y Txeliscunde hace unas semanas perdió completamente la memoria después de beber demasiados vasos de licor de yoracuano.

Desde aquel día siempre hace el trayecto por un recorrido diferente.

Porque aunque sólo haya un camino entre Articuliám y Txeliscunde, para él siempre es un recorrido diferente.

                                                                                                            © Tale