martes, 13 de marzo de 2007

LOS LIMITES DE LA INVENTIVA

 GUERRAS RITUALES DE EXTERMINIO 


 

«Los habitantes del Sistema Estelar N’z siempre han puesto la razón y la lógica por encima de cualquier otra consideración. Tanto es así que su idioma no incluye ninguna palabra para describir emoción alguna. Incapaces de sentir ni el odio ni la ira, ni la frustración ni la venganza ni siquiera tampoco el amor, el interés o el altruismo, son seres difíciles de comprender para un humano. Todos los conflictos de intereses entre los N’Zianos siempre se han resuelto de una forma razonable y sensata. Apelando a la lógica y la ecuanimidad para buscar el mejor acuerdo tanto para las partes como para el conjunto de su sociedad.

El mayor interés de los N’Zianos ha sido siempre conseguir ampliar el alcance de su saber. La investigación y el descubrimiento han sido desde el inicio de su civilización la auténtica inspiración y motor de todas sus acciones.

Cuando consiguieron el dominio de la tecnología suficiente para abandonar su planeta natal N’Kur,  descubrieron otras civilizaciones menores habitando los planetas periféricos del sistema N’Z.

Los N’Zianos observaron un fenómeno que jamás habían imaginado y que quedaba totalmente fuera del alcance de su comprensión: Aquellos seres primitivos se mataban entre ellos. Dirimían sus conflictos, no utilizando el razonamiento y la lógica sino a base de guerras donde las únicas razones que valían eran las del más fuerte, del más despiadado  para imponerse a los demás por el brutal argumento de la violencia. Prevalecía siempre la opinión del más fuerte, del más cruel o del que más suerte había tenido sobre la sabiduría, la prudencia o el conocimiento de los demás.

Y sin embargo, descubrieron algo sorprendente: Gracias a sus guerras aquellos seres primitivos estaban consiguiendo avanzar en el dominio del saber a una velocidad mucho más elevada de lo que ellos habían conseguido jamás. Las metas que a ellos les había llevado milenios de investigación, de especulación introspectiva y pruebas, aquellos seres bárbaros, espoleados por su ansia de dominio y supervivencia, las alcanzaban en cuestión de pocas generaciones.

Así es que, guiados por su obsesión suprema por el conocimiento de las ciencias, la cultura y el saber universales, decidieron adoptar aquella extraña práctica como eje motor de su desarrollo y comenzaron a practicar las Guerras Rituales de Exterminio del Sistema Estelar N’Z. 

Aproximadamente una vez cada generación se decretaba una Guerra Ritual. Dado que en su mentalidad era imposible encontrar ningún  motivo que justificase un enfrentamiento armado, adoptaron la sabia decisión de dejar la elección de los contendientes al azar. Como si se tratase de un acontecimiento deportivo, un sorteo solemne decidía cuales eran los territorios que debían enfrentarse. Además y guiados por su obsesión de acelerar al máximo el progreso del conocimiento decidieron proporcionar a los bandos en conflicto la mayor motivación posible para ganar. El objetivo de cada bando era conseguir un genocidio completo. El propósito de aniquilar absolutamente al adversario debía bastar para que cada uno exprimiese al máximo sus recursos e inventiva. Todo al servicio de su sagrado objetivo supremo.

Durante cientos de generaciones, las Guerras Rituales de Exterminio cumplieron su propósito. Avivado por la perspectiva de su propia aniquilación, cada bando fue adentrándose con rapidez en la penumbra de lo desconocido. Cortocircuitando complicados laberintos del saber. Alumbrando aquí y allá una nueva ley de la Física, una nueva aplicación de un principio teórico, un desarrollo de ingeniería. Eso dio  a la civilización N’Ziana el impulso definitivo que la llevó al esplendor de su edad de oro.

Y sin embargo, algo nuevo estaba pasando. En lugar de unos pocos años N’Z estándar, la última Guerra Ritual de Exterminio ya hacía varias generaciones que duraba. Enrocados en los planetas exteriores y en el cinturón de asteroides, ninguno de los bandos era capaz de doblegar al contrario. Lo más preocupante era que tampoco habían conseguido absolutamente ningún avance científico. Absolutamente nada. Todas las armas, sistemas de defensa, inventos y aplicaciones científicas databan del anterior conflicto. Nada.

En realidad, los N’Zianos habían hecho el mayor descubrimiento de su historia. Pero eran incapaces de darse cuenta.»


Extraido de: Civilizaciones alrededor de Fomalhaut. N’Z Leyedas y Hechos. Biblioteca Pública Aldebarana.

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miércoles, 28 de febrero de 2007

Mas allá

 EL VENDEDOR DE VIDA ETERNA 


Se diría que habían puesto aquello en la sección de anuncios económicos como una trampa para atrapar a una presa. Y en efecto, al llegar allí me fue totalmente imposible despegar la vista de aquel recuadro: Eternal live seller

Jamás en la vida había visto algo ni remotamente parecido. Me precipité al teléfono y marqué con ansiedad el número. Al cabo de unas pocas llamadas descolgaron el teléfono. La persona que me atendió parecía habituada al desconcierto y la curiosidad de sus interlocutores, por lo que me convenció con facilidad de que lo ideal sería concertar una entrevista para esa misma tarde en lugar de tratar mis cuestiones por teléfono.

Así es que aquí me encuentro en la sala de espera de unas oficinas que claramente han conocido tiempos mejores, aguardando que el vendedor de vida eterna acabe con unos clientes.

Mientras espero he cogido uno de los folletos que hay en la estantería. Uno titulado:

CATALOGO MONOTEISMO – GRANDES PROGRAMAS

Ojeándolo he encontrado lo siguiente:


Para amantes de lo auténtico, de lo tradicional. Más de 4.000 años de historia!

Forme parte del pueblo elegido y cuente con la ayuda personal del mismísimo Yahvé. Mares que se abren. Plagas que descienden sobre sus enemigos.

Una sola hora en el paraíso del Holam Habá vale más que toda una vida en este mundo. ¿Está usted dispuesto a perdérselo?

Completísimos y diversos rituales. También disponible folleto explicativo en forma de Tablas de la Ley.

Extensa red mundial en conexiones con los centros de poder para velar por sus intereses.




2.100 millones de clientes! No se pierda la religión de mayor audiencia!

Alcance la vida eterna y disfrute para siempre de la contemplación del Padre en el mismísimo cielo.

Sin alimentos prohibidos de ningún tipo. Coma todo y cuando desee con absoluta tranquilidad de espíritu.

Ofrecemos múltiples acabados (Evangelistas, Ortodoxos, Católicos, Adventistas, etc..) donde seguro encontrará la opción que mejor se adapte a sus necesidades.

Conozca nuestro programa especial :


Extensísima red de sucursales en todos los puntos del globo. Siempre estaremos cerca de usted.

Representante directo de Dios en la tierra avalado por su completa infalibilidad. Nunca se ha equivocado en cuestiones de doctrina!.

Disfrute del placer de la resurrección de su propio cuerpo, por imposible que esto le parezca!

Cometa cuantos pecados quiera en esta vida. Siempre le serán perdonados si se arrepiente sinceramente antes de su muerte.

Apúntese a nuestro programa de fidelización participando en las misas de los primeros viernes, con lo que conseguirá importantes ventajas en forma de indulgencias.

Gane su vida eterna y disfrute para siempre de la contemplación del ser supremo. 

Disponemos asimismo de un programa especial de actividades terrenales a través de nuestra franquicia Opus Dei.

La más moderna de las grandes religiones monoteístas!

Disfrute eternamente de un paraíso de sensualidad y lujuria entre jardines y viñedos atendido por jóvenes vírgenes de grandes pechos.

Doctrina clara con pocos preceptos y fáciles de cumplir.

Aproveche para visitar lugares donde de ninguna otra manera se le permitiría entrar.

Condiciones especiales para hombres.  Poligamia incluida hasta un máximo de cuatro esposas.

Para programas más reducidos disponemos de una amplia variedad de sectas.


Mientras sigo esperando a que el vendedor pueda atenderme, le estoy dando vueltas a las ofertas. Claro que esto de los jardines y los viñedos entre jóvenes de grandes pechos me da que pensar….


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sábado, 17 de febrero de 2007

Cumpleaños

 EL BUEN PADRE DE FAMILIA 


El buen padre de familia siempre que llegaba a casa llamaba con tres largos toques del timbre. Le encantaba el alboroto que esta acción desataba en los dos pequeños corriendo hacia la puerta para saludarle.

Sin embargo aquel día abrió la puerta sigilosamente y entró a hurtadillas. Como si fuera un ladrón. Una vez abierta la puerta depositó en el recibidor el enorme paquete envuelto en papel de embalar y subió al desván sin hacer ruido donde lo dejó.

Seguidamente deshizo su camino de nuevo hasta el exterior de la casa, cerró la puerta y ahora sí, pulsó tres veces vigorosamente el timbre esperando con una sonrisa el recibimiento de su familia.

Cuando la puerta se abrió, allí estaban los tres esperándole. Los dos pequeños se lanzaron a la carrera a ver quien se abrazaba antes a sus piernas. Se adelantó y besó a su esposa para después coger en brazos al pequeño. Ese día el gesto no provocó las protestas de la hermana. Era el cumpleaños del pequeño de la casa, y por lo tanto el privilegio estaba justificado.

Aún a pesar de los tiempos difíciles que estaban viviendo, habían acondicionado la casa para ese día especial. Ella había pasado la mañana encerando las maderas y puliendo los metales. Había puesto velas nuevas en los candelabros en previsión de los habituales cortes de energía, y unas flores del prado cercano conseguían confirmar en la estancia que aquel era un día especial.

Antes de cenar pasó un tiempo con la mayor ayudándole con los estudios. Tenía que hacer muchos ejercicios de números primos y las matemáticas nunca habían sido su fuerte. El buen padre de familia, con su inmensa paciencia escuchó sus quejas y la apoyó y orientó hasta conseguir hacerle ver que aquel abismo infranqueable no era más que en una meta a su alcance.

Aún tuvo tiempo para jugar con el pequeño antes de la cena. Como siempre le pidió que jugaran a indios y vaqueros, para terminar haciendo él de caballo y el pequeño de jinete. Desde siempre aquel niño había sentido una fascinación inmensa por los caballos.

Finalmente se sentaron todos en la mesa. El buen padre de familia recitó la plegaria de gracias. Seguidamente dieron cuenta de aquella cena especial. En lugar de las patatas de todos los días hoy tenían auténtico pan de centeno con mantequilla, col agria con tocino y salchichas acompañado de remolacha, puré de castañas y mermelada de frutos del bosque.

A la hora del postre, la madre trajo el pastel de cumpleaños que había elaborado. Una estupenda tarta de chocolate que ella misma había preparado rematada por seis pequeñas velas. El buen padre de familia había subido sigilosamente al desván y bajado el gran bulto envuelto en papel de embalaje. A pesar de la escasez de la época y gracias a su puesto como jefe de admisión le debían algunos favores y había conseguido de uno de los encargados del taller que le fabricasen un magnífico caballo de cartón. Era un precioso caballo de un metro de altura, brillante, casi se diría que real. El niño presa de una gran excitación subió al caballo y pasó todo el resto de la velada recorriendo la casa en él. Fue la fatiga y no el convencimiento quien consiguió al fin descabalgarle para ir a la cama.

Cuando se hizo oscuro llevaron los niños a la cama y él y su esposa quedaron un rato en el salón escuchando las noticias por la radio. Al cabo de un rato subieron a la habitación. Antes de dormir él le hizo el amor con suavidad. Más como una expresión del amor que sentía por ella que por el acto del sexo en sí mismo.

A la mañana siguiente se despertó temprano como todos los días. Se duchó, tomó su desayuno y se vistió.

El buen padre de familia antes de marchar subió a la habitación, se ajustó la guerrera negra con la esvástica en el brazalete. Cogió su pistola Luger y la gorra de oficial, besó a su esposa y le dijo:

Cariño, no me esperes despierta que llegaré tarde. Hoy nos envían dos trenes completos desde Rusia.

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jueves, 1 de febrero de 2007

Relato absurdo, pero corto

 LA MEMORIA




El conductor del colectivo entre Articuliám y Txeliscunde hace unas semanas perdió completamente la memoria después de beber demasiados vasos de licor de yoracuano.

Desde aquel día siempre hace el trayecto por un recorrido diferente.

Porque aunque sólo haya un camino entre Articuliám y Txeliscunde, para él siempre es un recorrido diferente.

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miércoles, 20 de diciembre de 2006

Pequeño Gran Hermano doméstico

Cuento de Navidad



Como cada diciembre, después de esperar casi un año completo, dio comienzo el ritual.

Primero desescombraron una zona amplia de terreno. Clavaron estacas en el suelo y mediante cuerdas delimitaron la forma que tendría  la vivienda. Para esta ocasión habían decidido crear una amplia estancia que serviría como pieza principal. Unida a él por pequeños distribuidores, habría un número suficiente de habitaciones, una cocina y un cuarto de baño.

Seguidamente fueron levantando los muros trenzando ladrillos de adobe. Cada cual aportó lo mejor de su oficio. El carpintero pasó todo el tiempo encerrando en su taller construyendo los marcos de las puertas y ventanas así como todos los otros elementos que iban a necesitar.

Rápidamente la construcción fue ganando altura. Una vez colocada la cubierta adquirió definitivamente la apariencia de un hogar.

Empezaron a trabajar en los detalles interiores. Instalar las canalizaciones, pintar los muros y paredes. Poner en marcha la luz. Probar que todo funcionara.

A continuación instalaron los muebles. La mayor parte de ellos ya los habían utilizado en años anteriores, sin embargo como cada año, se aprovechaban aquellas fechas para renovar alguna pieza a la que los años habían acabado por no perdonar.

Ya estaba. Ya tenían la casa terminada y podían hacer entrar a la familia.

Los constructores se colocaron cómodamente cada uno en su lugar favorito y se dio la señal. Ya pueden entrar los habitantes de la casa.

La familia entró en tropel mirando las casa con una extraña familiaridad. La recordaban igual que otros años aunque eran conscientes de la existencia de pequeños cambios que eran incapaces de identificar.

Los constructores de la casa los miraban con curiosidad divertida mientras comentaban:

Ese no es el mismo niño del año pasado, dijo uno de los pastores.

Es que se le rompió un brazo y no le quedaba bien. Lo hemos tenido que cambiar, comentó otro, pero ¿a que casi no se nota?.

Sí, es verdad. Hasta parece de la misma familia.

¿Y la abuela?, preguntó la Virgen María, aún no la he visto. 

Ni la veremos. Ya estaba muy mayor, dijo San José, a ver si el año que viene encontramos una nueva.

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jueves, 6 de julio de 2006

EXPERIMENTO

 CERO ABSOLUTO
  
 
Floyd llevó a cabo las últimas comprobaciones. Dio instrucciones a su equipo de ayudantes. Después del largo camino hasta llegar hasta ahí, no podía permitirse el más mínimo fallo. Dentro de poco el gigantesco anillo acelerador del CERN lanzaría los átomos de plutonio en una carrera casi instantánea a lo largo de su pista de 27 km. acumulando más y más energía en cada vuelta hasta hacerles encontrarse con el otro haz de átomos enfocado con precisión para obtener la colisión más espectacular que el hombre hubiese soñado jamás.
 
Floyd era consciente de lo mucho que se jugaba. Su proyecto para llegar a sólo unas millonésimas de grado por encima del cero absoluto había tenido ecos en el mundo universitario norteamericano y un equipo del MIT estaba en esos momentos diseñando un experimento parecido al suyo en el acelerador nacional de Brookhaven. Aunque sabía que había posibilidades, no era el Nobel lo que le había llevado hasta ahí. Lo único que tenía sentido era lo cerca que estaba de alcanzar el Cero Absoluto.
 
Cero Absoluto. Cero grados kelvin. Su obsesión. Su norte. Su única guía. Desde aquel lejano día de estudiante en que se había perdido durante una excursión por la montaña. La soledad, la oscuridad, el frío, la nieve y el hielo fueron sus únicos compañeros esa noche. Al principio tristes, hostiles. Hasta que la obligada convivencia le hizo aprender que había algo más. Que era imperativo profundizar. De forma que cuando a la mañana siguiente el equipo de rescate dio con él, alucinado, incoherente, no dejaba de repetir su nuevo mantra: "Cero Absoluto".
 
Cero Absoluto. El estado donde la materia es sólo energía ligada. Materia en un estado impensable, inimaginable. Sólo al alcance de una ecuación. Materia para la que no transcurre el tiempo ya que el tiempo es movimiento. Espacio hecho materia. Floyd concibió durante aquella noche los rudimentos de su experimento. Una supercolisión a muy alta energía de elementos de muy alta densidad conseguiría crear islas, "burbujas" de energía cero donde él, Floyd, encontraría la frontera del cero absoluto.
 
Finalmente los átomos de plutonio, un elemento más pesado que todos cuantos existían en la naturaleza entraron en el acelerador y empezaron a correr su gran final. Vuelta a vuelta fueron ganando energía de acuerdo a las previsiones. Por último los poderosos imanes de la instalación les obligaron a cambiar de rumbo hasta que se encontraron con el haz que venía en sentido contrario.
 
En un primer instante la colisión deshizo la estructura de los átomos del plutonio como si se tratara de espuma dejando un enjambre de partículas atómicas hiperenergéticas. Estas a su vez, debido a la extraordinaria acumulación de energía perdieron su posibilidad de seguir siendo partículas, transmutándose en lo que hasta ese momento sólo había sido una posibilidad teórica.
 
La predicción de Floyd se cumplió a rajatabla. Con precisión matemática. La materia en forma de quarks libres se agrupó en grumos, dejando entre ellos burbujas de energía nula donde se rozaba el ansiado cero absoluto.
 
En ese momento, y por primera vez en miles de millones de años, el universo parió. Y parió un monstruo.
 
Debido a la enorme magnitud de la energía confinada y a la utilización de átomos superpesados de plutonio, que por su naturaleza artificial no existían en lugar alguno del universo, millones de esos paquetes de quarks se transmutaron hacia una nueva configuración estable. En el corazón del acelerador se empezaron a crear "strangelets" o paquetes de "materia extraña".
 
La configuración de la "materia extraña", enormemente más estable que su entorno iba atrayendo hacia sí misma todo lo que la rodeaba a una velocidad de aproximadamente la decima parte de la luz. Alimentada por la proximidad del pequeño planeta azul, engulló en sólo unos picosegundos el laboratorio y todo lo que le rodeaba. En menos de dos segundos, había transformado toda la tierra en una singularidad espacio-temporal. La onda de materia extraña reflejada íba poniendo fecha de caducidad a todo el cosmos cercano. Diez segundos para la luna, algo menos de dos horas para el sol, unas cinco horas para Júpiter y así sucesivamente. Sólo las más lejanas galaxias que habían emprendido hacía eones una veloz y sabia huida se librarían de ser alcanzadas.
 
La mayoría de los éxitos científicos son tesoros encontrados por casualidad por personas que buscaban otras cosas.
 
Desde este punto de vista el experimento del doctor Floyd fue una auténtico éxito. 
 
© Tale

martes, 13 de junio de 2006

JUICIO FINAL


JUICIO FINAL




San Pedro, secretario de la audiencia, dirige una mirada al Sumo Hacedor que está acabando de ajustarse la toga y le pregunta:  ¿Empezamos, jefe?.

Dios, mediante una señal de su mano derecha le indica que puede proceder.

La poderosa voz de San Pedro retumba en la sala de la audiencia: ‘La Creación y todo Universo Infinito contra Gates, Bill, autor del sistema Windows’.

Dios, en su papel de juez hace balance:

Bueno Bill, por una parte te propusiste poner un ordenador en la mesa de cada persona del mundo y casi lo consigues. Has facilitado que la gente se comunique. Has creado el messenger y los msn spaces y un montón de inventos más. Así que hay que reconocer que has hecho cosas enormemente útiles para la humanidad.

Pero por otra parte, tengo severas acusaciones contra ti, Bill. A costa de esto te has enriquecido muchísimo más de lo que ninguno de mis otros hijos llegó jamás a soñar. Tu Windows es un misterio. De vez en cuando hace aparecer una enigmática pantalla azul llena de símbolos cabalísticos, y te hace perder todo tu trabajo. Cuando tienes prisa por usar el sistema hay que esperar que acaben esas interminables actualizaciones. No paras de hacernos pagar y pagar por tener unos programas llenos de errores. Has conseguido que todos los ordenadores del mundo tarden un tiempo desesperante en ponerse en marcha. Y lo peor de todo, Bill, has hecho que se me caiga varias veces el cigarrillo en el teclado por tener que pulsar esas absurdas y odiosas alt-ctrl-del!

La voz de Dios sonó aún más fuerte:

El caso está claro Bill. Te condeno al purgatorio donde rescribirás todos los Windows y los programas que hiciste en vida hasta que queden absolutamente perfectos. Cuando hayas acabado, distribuirás el resultado entre todos los usuarios como una actualización gratuita. Te aseguro que esto va para largo.

De acuerdo a nuestro procedimiento penal, antes de cerrar el caso debo formular la siguiente pregunta:

¿Tiene el acusado algo que alegar en su favor?

Bueno señoría, con el debido respeto,  -contestó Gates- cuando usted instaló Windows, seguramente pulsó ‘Si, Acepto’ como respuesta a la pregunta de las condiciones del contrato. ¿Se fijó exactamente en lo que estaba aceptando?

Si, bien, recuerdo que lo hice. No me lo acabé de mirar. Es sabido que esos contratos no se los lee ni Dios.

El rostro de Gates se iluminó:

Bien,…., en fin…..de acuerdo…..Señoría., propongo que mis abogados se pongan en contacto con los suyos para ver como podemos arreglar esto. Seguro que encontraremos una solución satisfactoria para todos.

 Un mes después, la poderosa voz del Dios retumba en la sala de audiencias anunciando:  “La Creación y todo Universo Infinito contra Torvald, Linus, autor del sistema Linux.”

El presidente del tribunal, Gates se sienta acabando de ajustarse su toga, al tiempo que exclama:

Hombre!, Torvald, ya tenía yo ganas de verte por aquí….

© Tale

Hace años un empresario americano decidió hacer un experimento colgando un programita para descargar en internet. Entre las condiciones del famoso ‘Si, Acepto’ había un párrafo donde se aseguraba que el primero que se comunicase con el autor del programa, recibiría directamente una gratificación de cinco mil dólares. Pues bien, hubo más de 50.000 descargas del programa antes de que la primera persona llamara para reclamar sus dólares.

No sé si esta historia es vera o ben trobata, pero de lo que estoy seguro es de que si yo me descargué este programa debí estar entre los 50.000 primeros del pelotón de los torpes.